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LIDERAZGO Y TRANSFORMACIÓN PERSONAL. Artículos relacionados.....


Liderar de una manera diferente en el siglo XXI requerirá  de lideres que tengan los conocimientos específicos de su quehacer técnico o profesional, pero que sepan que eso sólo no es garantía de resultados. Resultados diferentes requerirán acciones diferentes que a su vez requieren personas que piensen de manera diferente. " La primera y principal responsabilidad de cualquiera que pretenda gerenciar es gerenciarse a sí mismo.  Gerenciar su propia integridad, su carácter su ética, su conocimiento, su sabiduría, su temperamento, sus palabras, sus actos. Ésta es una tarea compleja, interminable, increíblemente difícil y muy poco reconocida. La gerencia de sí mismo es algo a lo que dedicamos muy poco tiempo y en lo que escasamente logramos resultados destacables por que se trata de algo mucho más difícil que el mero determinar y controlar la conducta de otros. Sin gerenciarse a sí mismo nadie está en condiciones de ejercer la autoridad, no importa cuanta autoridad le sea conferida. Mientras más autoridad se les entrega más peligros resultan. La gerencia de sí mismo debería consumir la mitad de nuestro tiempo y lo mejor de nuestras habilidades. Y cuando nos dedicamos a ellas, los elementos éticos, morales y espirituales resultan ineludibles." (Hock, 2001). "Cita de Leonardo Wolk en COACHIG el arte de soplar brasas en acción". gran Aldea EDITORES. 


" Un hombre tenía un sembrado con las flores más bellas y fragantes que nadie pudiera conocer. Año tras año ganaba el premio a las flores más grandes y de mejor calidad y como era de esperarse, era la admiración de todos en la región".
Un día se acercó a él un periodista para preguntarle el secreto de su éxito y el hombre contestó:
  • Mi éxito se lo debo a que de cada cultivo saco las mejores semillas y las comparto con mis vecinos, para que ellos también las siembren.
  • ¿Cómo? - dijo el periodista- pero eso es una locura. ¿Por qué comparte su mejor semilla con sus vecinos, si usted también participa en el mismo concurso año tras año? ¿Acaso no teme que sus vecinos se hagan famosos como usted y le quiten su prestigio?
  • Verá usted señor - dijo el fruticultor - : el viento lleva el polen de las flores de un sembrado a otro. Si mis vecinos cultivaran una semilla de calidad inferior, la polinización cruzada degradaría constantemente la calidad de mis flores. Si deseo cultivar las mejores y más bellas flores, debo ayudar a que mi vecino también lo haga."
"Similar ocurre con el conocimiento o el saber propio, "si no lo comparto con mis alumnos, con mis colegas, con mis amigos, lejos estaré de cultivar nuevos conocimientos, es decir de crear saber. Es necesario compartir, en esto justamente radica el hecho de dar, sin esperar recibir, el otro me permitirá ir por más".


EL LIDERAZGO BASADO EN VALORES EN LAS ORGANIZACIONES DE HOY.


1.Introducción


2.Liderazgo ético vigente en las organizaciones de hoy


3.Liderazgo en las nuevas organizaciones


4.Liderazgo basado en el valor


5.Reflexiones finales


6.Referencias bibliográficas


Introducción


En la actualidad, hay quienes piensan que es posible hablar de liderazgo sin vincularlo a los valores. Por eso opinan que Hitler o Pablo Escobar fueron líderes. Desde este punto de vista se desprende el esfuerzo para distinguir entre líderes buenos y malos.


En la opinión de los investigadores o el líder tiene valores o no es líder. Podrá ser un conductor de masas, un tirano que logra dominar a su grupo y crear un conjunto frenético de seguidores, pero el resultado de su acción no beneficia a la sociedad, ni logra convencernos de que aquello sea auténtico liderazgo.


En las próximas líneas se realizará un análisis sobre una visión, que une el liderazgo a la conducta ética, a la participación y a la accesibilidad del mismo en muchas condiciones humanas (el estudiante, el ama de casa, el profesor, el empleado, el directivo de una organización, el deportista, el político, entre otros.


No poner el liderazgo como la culminación de una larga carrera de esfuerzos por conquistar metas muy altas, sino como el despliegue de un potencial que está en todos, con base en las oportunidades que se nos den de ponerlo en práctica. A pesar del desgaste que algunos le atribuyen al término, se cree que sigue teniendo vigencia como tema social no exclusivo del ámbito empresarial.


En este orden de ideas hay que tener en cuenta que cada persona enfrenta la resolución de problemas dependiendo del estilo de liderazgo que este puede ejercer, basada principalmente en su experiencia y en el orden de importancia que le de a los valores que cada individuo y organización posee.


Liderazgo ético vigente en las organizaciones de hoy, Para Yarce (2006) en las organizaciones de hoy día existen muchos líderes sin valores que con valores. Para el citado autor, lo primero es más fácil y más al uso de la terminología corriente. Basta desarrollar un tipo de habilidades físicas, emocionales, cognoscitivas, de imagen y carisma para lanzarse tras el poder y la influencia y poderse llamar "líder" más por la popularidad que se consigue que por los resultados mismos en bien de los demás y de la sociedad. En ese sentido muchos famosos del deporte o del espectáculo, por citar sólo dos campos, se autoproclaman o los proclama el público como líderes.


El líder busca resultados, y si no los obtiene su condición se pone en duda. Pero esos resultados se manifiestan en un bien para los demás, o en que se acrecienta el bien común de un grupo, empresa, familia o sociedad. El líder con valores obtiene resultados y resuelve problemas precisamente porque no se limita a ejercer el poder como dominio o la persuasión como capacidad de convencimiento sobre otros para que lo sigan ciegamente o dominados por el áurea de una persona. Su liderazgo surge desde dentro, de su capa íntima de valores interiores que lo llevan a servir, a labrarse un prestigio con base en lo que es, no en lo que tiene.


En este mismo orden de ideas, Covey (2002), plantea que el liderazgo basado en valores y principios tendrá como consecuencia un buen trabajo en equipo, éste líder puede enfrentar situaciones difíciles durante su camino o decisiones difíciles de tomar pero lo sacará adelante siempre sus valores. Actualmente, tenemos en nuestro país un sin números de actores políticos, educacionales y religiosos que hablan de liderazgo llevando a su gente a la búsqueda de fines partidistas o propios, sin buscar el bien común.


Sin embargo, Silíceo (2006) afirma que cada día es más fácil observar que la sociedad pasa por una crisis de valores o mejor dicho por una inversión de la escala de valores. Es fácil observar que hoy se da más importancia a los valores científico-técnicos, económicos, pragmáticos, y utilitaristas, sobre valores como la democracia, la libertad, el bien común, y otros de igual o mayor rango como son aquellos relacionados con la dignidad humana y la espiritualidad, es decir derivados de la esencia misma de la naturaleza humana. Se puede resumir este cambio, como una revaloración del hombre y la sociedad donde prima lo material, los sentimientos egoístas frente a lo auténticamente humano, como lo espiritual, lo social, el bien común.


En este sentido se puede decir que se vive en una sociedad de masas donde el enfoque de consumo, cientificista, tecnócrata, han creado diversos factores alienantes, donde el hombre vive desplazado y estandarizado. Desde esta perspectiva, se concibe el desarrollo, no como un desarrollo integral sino parcial, y se entiende por desarrollo el tecnológico, el científico, el económico, el urbano, entre otros. Son pocos los que consideran el desarrollo integral en el que las prioridades las constituyen los valores humano-sociales a los que deben servir la ciencia, la tecnología, la economía, la administración y en general las ciencias aplicadas.


De allí que es a través del liderazgo que se puede aplicar estos valores humano-sociales a los problemas, lo que se traduce en calidad, productividad y relaciones fructíferas para todos. Covey (2002), sugiere centrar la vida y el liderazgo en valores que perduren en el tiempo. En este sentido, el liderazgo basado en valores tendrá como consecuencia un buen trabajo en equipo, éste líder puede enfrentar situaciones difíciles durante su camino o decisiones difíciles de tomar pero lo sacará adelante siempre sus valores.
De lo anteriormente, se desprende que, el verdadero líder no enfrenta a su equipo de trabajo con otro, no cabe en él la imprudencia, antepone la razón sobre las cosas. Da ejemplo de su rectitud y su congruencia con su pensar. El verdadero líder busca el desarrollo de su grupo y a partir de ahí se lanzan a la conquista de sus objetivos, siempre como grupo, sin afectar los derechos humanos y civiles de los otros grupos.


En este sentido, sin lugar a dudas que las creencias y valores originan actitudes; es decir, que las actitudes de una persona son el resultado de sus creencias; entre ellas: sus valores. Las creencias son hechos o verdades aceptados sobre una persona, una cosa o un fenómeno, que se han producido por una experiencia directa o de una fuente secundaria. Mientras que los valores son escalas de importancia que una persona y/o una organización otorga a los factores propios y/o del entorno, que determinan las formas de ver la vida y son influenciados por los padres o los reemplazos físicos de estos líderes, por grupos de personas y de amigos, entre otros. 


De lo anteriormente planteado, algunos estudiosos del liderazgo basado en valores afirman que esos líderes fomentan las virtudes morales cuando buscan cambiar las actitudes y conducta de sus más cercanos colaboradores. También, el líder carismático tiene un complemento ético. Los líderes inmorales se inclinan a aprovechar su "carisma" para acentuar el poder sobre sus seguidores y dirigirlos hacia sus fines egoístas y despóticos. Se asume que los líderes morales deben poner su carisma al servicio de la sociedad y de los demás y no al contrario.


Por todas las ideas antes expuestas los presentes investigadores llegan a la conclusión de que el liderazgo no es ajeno a los valores. Por lo tanto, antes de juzgar que un líder es eficaz, se deben considerar los medios de que se valió para alcanzar sus metas y el contenido moral de éstos. Conclusión que tiene como soporte lo planteado por Handy (2005), quien plantea que el liderazgo exige tener presente algunos valores tales como:


Creer en uno mismo: es la única cosa que le da a un individuo la confianza en sí mismo para entrar en lo desconocido y persuadir a otros para que vayan donde nadie ha ido antes. Las empresas de hoy en día necesitan innovar y arriesgarse pues estamos en un ambiente de alta competencia y en la que todos estamos luchando por ser los primeros. Por tal motivo esas empresas que estén liderizadas por este tipo de personas serán las que se destaquen y se impongan como las autenticas.
La pasión por el trabajo: proporciona la energía y el enfoque que impulsa a la organización y que sirve de ejemplo para otros; pero esto también tiene que combinarse con lo opuesto, con la conciencia de que existen otros mundos y otras creencias. En las organizaciones de hoy en día deben existir líderes apasionados y exploradores, liberales y con deseos de experimentar y conocer otros ideales.


Es así, como los líderes hacen cambiar de opinión a las personas y las impulsan desde las preocupaciones egoístas hacia el servicio al bien común, esto requiere la aptitud para orientar a las personas. Los líderes pueden cambiar el enfoque de la energía de las personas con intervenciones directas o hacerlo de manera indirecta ajustándose a los sistemas de manera que las personas cambien de manera natural hacia la dirección necesaria. De tal manera, que existen ciertos métodos de liderazgo directos que incluyen las órdenes, las decisiones acerca de los recursos y ascensos y la orientación personal de los individuos y los equipos. Cuando las organizaciones se hacen más grandes y más complejas, las intervenciones directas por los líderes de categoría superior pueden tener una menor influencia.


ALGUNOS CONCEPTOS A TENER EN CUENTA PARA LA MATERIA FUNDAMENTOS DE MANDO Y LIDERAZGO:


El Comandante es la persona que ejerce el comando. Su autoridad y responsabilidad inherente, estaràn determinadas por leyes y reglamentos militares.

La autoridad legal a otorgar a un comandante, deberà ser la necesaria y suficiente como para asegurar el ejercicio de su comando con la ampltud requerida por el cumplimiento de su misión y funciones, y estar en directa relaciòn con las responsabilidades inherentes al cargo. 

Independientemente de la autoridad legal, el comandante deberà alcanzar una autoridad moral basada en el ascendiente que logre sobre sus subordinados, a travès del ejercicio del mando.

Responsabilidad del comandante: El comandante serà el ùnico responsable de lo que su fuerza haga o deje de hacer, no pudiendo delegar ni compartir dicha responsabilidad.

No obstante, para cumplir con las finalidades de la misiòn o funciones asignadas, podrà delegar su autoridad en el grado que considere necesario y conveniente.

La firme voluntad de asumir sus responsabilidades debe ser una de las virtudes distintivas del comandante.

Personalidad del comandante: El ejercicio del comando exigirà hombres de personalidad madura y armònica, de criterio claro y previsor, independientes, serenos y firmes en sus resoluciones, perseverantes y enèrgicos en la ejecuciòn de ellas, inquebrantables ante los vaivenes de la lucha y con un profundo sentido de la responsabilidad que pesa sobre ellos.

Las virtudes bàsicas de integridad, lealtad, comprensiòn y prudencia, unidas a sòlidos conocimientos profesionales, seràn las cualidades componentes indispensables de la personalidad de un comandante.

El ejercicio del Mando: El mando constituye un arte, cuya finalidad consiste en imponer a otro u otros la propia voluntad para la obtenciòn de un fin, sin emplear medios coercitivos.

Serà a travès del ejercicio del mando que el comandante podrà proyectar su caracter y personalidad, a fin de alcanzar y desarrollar el rol de lider que su condiciòn supone y exige para el cumplimiento exitoso de su misiòn.
No obstante los avances tècnicos cientìficos que cada vez màs aceleradamente modifican la fisonomìa de los enfrentamientos bèlicos, el hombre continùa siendo el mayor factor decisivo. Dicha circunstancia hace que el ejercicio del mando exija conocer la naturaleza humana, ya que frente al violento choque emocional que la guerra supone, se presentarà en los autores las reacciones mas diversas.  



Los hombres que el país pone a disposiciòn de un Comandante constituyen grupos, en los que cada individuo presenta una personalidad hetereogenea tanto física, intelectual como anímica. Ello es producto de la formación étnica de cada población y de los diferentes ambientes de donde proceden. El Comandante deberá atender estas características, de modo tal de ubicar al personal en el puesto o fundición donde mejor pueda desarrollar sus aptitudes, buscando que ese carácter de heterogeneidad señalado se trasforme en un factor positivo y no en un obstáculo.


En tal sentido el contacto personal del Comandante con sus subordinados será esencial por cuanto permitirá, ademas de conocer y evaluar su esta físico y moral, sus capacidades y limitaciones, fortalezas y debilidades influir sobre ellos mediante la acción personal directa.